Me encanta ir de tapas y cuando hay este tipo de concursos, siempre procuro probar unas cuantas. Durante toda esta semana, tenéis la oportunidad de probarlas y descubrir bares y restaurantes de la ciudad. Creo que es una buena tarjeta de presentación que no hay que desaprovechar.
Esta vez mi experiencia podría catalogarla con: No volveré, Ni fu ni fa, Me ha sorprendido.
No volveré:
¿Por qué soy tan drástica? porque si participas en un concurso de tapas, tienes que demostrar lo mejor de ti. Y si la tapa es una caña o agua, (tal y como me dijo la camarera), no te puedes presentar con con un zurito o corto de cerveza y un vasito de agua, que yo no vi si me la servía del grifo o de una garrafa. Lo que está muy claro es que no era un botellín de agua, ni lo sirvieron delante de mí. Es un detalle muy cutre. 2,40 € por un pincho que no estaba bien presentado y media caña y medio vaso de agua, creo que es un timo. Así que yo ya no vuelvo a Sentits.
Ni fu Ni fa
Pues eso, que si no la hubiera comido, no me hubiera perdido nada, puré de patata con dos trozos de pollo. Al menos, la caña era una caña. En el Piscolabis.
Me ha sorprendido
Quiero acabar con un buen sabor de boca y por eso os enseño una tapa que merece la pena probar. Un local que no conocía en la calle Cristòfor Colom, que se llama C26, con una hamburguesa, bien presentada y rica de sabor. Aquí ha habido elaboración, ganas de hacer las cosas bien y de captar clientes. Y además, la caña era una caña.
Os dejo un enlace con otro de los concursos que se realizó en Tarragona. Durante esta semana seguiré probando más tapas, os dejaré las fotos en Instagram y allí os comentaré qué tal.
¿Os gusta ir de tapas?






